miércoles, 16 de abril de 2014

Esa ciudad que medio la aceptaba

Se hacia la noche en el mundo y también en su corazón , el no aparecía y ya nada le quedaba por esperar que no fuera el bello amanecer. Se sentía sola en esa ciudad que no era la suya, pero no podía rendirse aun le quedaba mucho por descubrir y aprender de esa ciudad que medio la aceptaba.

Se le notaba demasiado cuando algo no iba bien.

La encontró sentada en su habitación, a oscuras, con al mirada fija en ninguna parte, los ojos cristalinos que solo podían significar dos cosas que tenia fiebre o que ha estado llorando. Su temperatura era normal, las lagrimas se habían apoderado de ella en la soledad de su cabeza y no había estado allí para consolarla, ya era demasiado tarde, la catarsis había comenzado y ya no podía pararla. Empezarían los extraños días ausente en los que miles de pensamientos pasan por su cabeza pero que no es capaz de extraer y si lo hace, si es capaz de expresarlos es con un llanto incontenible. Lo único que podía hacer era esperar a que pasara esa extraña sensación que invadía toda la casa mientras ella estaba así, había llegado demasiado tarde como para hacer algo. ¿Cómo no me había dado cuanta antes? Ella ya estaba des de hace unos días con los síntomas pero supongo que no quería verlos, era todo mas fácil si no los veía y no tenia que preocuparme por ella. Se le nota demasiado cuando algo no va bien...