miércoles, 26 de febrero de 2014

calma vs tempestad

Llegar a comprender que tu calma solo es una señal de que luego vendrá una tormenta no ayuda a disfrutar de esta ansiada calma, cuando no eres consciente de tu tormenta simplemente dejas que pase la calma la vives como algo normal, algo va a estar contigo y que te va a acompañar en las largas noches y los cortos días. Pero cuando eres consciente de que se avecina una tormenta, cuando estas en paz ya dejas de vivirla, para pasar el tiempo pensando en lo que vendrá después, en que acontecerá la tormenta, en qué provocara esa tormenta y en intentar  evitar lo inevitable...
Cuando sucede ya solo piensas en llegar a la calma para poder preparar la siguiente tormenta y al final es un circulo vicioso que no te deja pensar más que en lo que no tienes, en aquello que vendrá después pero que no serás capaz de disfrutar.
Aunque esto puede cambiar, se suele decir que cada uno es dueño de si mismo, por lo tanto podemos cambiarnos a nuestro antojo... Ojala fuera tan sencillo, chasquear los dedos y dejarlo todo atrás, hay veces que puedes desaparecer y realmente dejarlo todo atrás , pero pocas personas son capaces de permanecer desvinculadas de su yo anterior, lo que conlleva dejar de tratar con todo lo malo pero también con todo lo bueno de lo que eras antes. En mi caso me di cuenta de que no era capaz de crear una separación clara entre lo bueno y lo malo para mi, por lo que las dos cosas eran importantes, entonces ya no podía desaparecer, demasiados vínculos y demasiados retos que superar como para dejarlo todo. Aunque esta fuera la opción más fácil, por lo menos a simple vista. Esta vez tendría que enfrentarme a mis problemas pero no podía sola, pero mi "autosuficiencia" me impedía pedir ayuda...
Llegaste tu y con tus palabras más sinceras me haces hacerme consciente de mi y de mi mundo, haces que me de cuenta de que no estoy sola y que la autosuficiencia esta bien, pero no tengo que cargar con esto sola, me permites que pida ayuda de aquellos a los que necesito, me ayudas y sorprendentemente conviertes mis agobios, mis lagrimas, mis ansiedades, mis miedos... en conocimientos, en fortalezas, en sabiduría... Me ayudas a hacerme a mi misma y solo he llegado a conocer otra persona capaz de eso.
Fascinada por tu capacidad siento que eres mucho más de lo que pensaba o de lo que quería creer que pensaba, siempre supe que serias diferente, pero me asombra demasiado esta forma de serlo...
Llegar a volver a vivir con la calma gracias a la conciencia de la tempestad.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Le gustaba demasiado el morado

Le gustaba como le quedaba ese color, el morado, le recordaba que no era tan fuerte como hacia creer a la gente. Cuando el morado cubría su delgado cuerpo sentía que algo en ella no iba bien, que en su cabeza empezaban a no funcionar las cosas y que era la marca de su catarsis personal. Demasiado fácil, pensaba, siempre me avisa así no aprenderé... Pero el día que ella no decidió que su cuerpo de cubriría de morado, el día en que fue otra persona la que la cubrió no supo reaccionar, no se lo tomo como una advertencia si no como algo normal, que puede suceder en ese tipo de situaciones incontrolables por la mente en la que el cuerpo es el que guía todos tus impulsos.
Con el paso de los segundos, minutos, horas, días... se hizo consciente de que en su mente algo no iba bien , pero esa vez ya fue demasiado tarde, ya no era tan fácil salir de todo aquello, ahora tenia que concentrarse, desaparecer de todo aquello que había creado para poder enfrentarse a si misma y a su mente, a esa parte de su mente que muchas veces ganaba en la lucha por dominar las situaciones  y que hacia que todo, absolutamente todo saliera mal, o al menos no como ella quería o pensaba que serían las cosas. Y sin pensarlo dos veces abandono su cuerpo para enfrentarse a su mente, pero esta vez no tenia un apoyo, estaba sola y la batalla seria de las más difíciles que libraría. No tenía miedo pero sabia que todo podía terminar.


lunes, 10 de febrero de 2014

Cuatro paredes que puedan contenerla

Eva son alas, aun no he visto cuatro paredes que puedan contenerla, pero cuando intentas hacerte con esas alas, con ella, la pierdes y deja de ser ella, hasta que realza el vuelo dejándote atrás.
Cristina M.