Como en una pesadilla mi interior se vuelve oscuro, tan oscuro que ya no puedo distinguirme.
Mi cuerpo tiembla intentando sacudirse la oscuridad, pero ya no le quedan suficientes fuerzas, mis entrañas tan oscuras, tan negras como el interior de una cueva muy profunda, en la que puedes escuchar como tu sangre ya no recorre tu cuerpo, como el corazón poco a poco va dejando de latir, llega el silencio absoluto, solo escuchas tu respiración y la voz interior que te repite una y otra vez, todo va a salir bien, todo va a salir bien, aguanta esto no es nada, no es nada. Pero sabes que es más de lo que puedes soportar y cada vez esa voz suena más leve asta que deja de sonar en tu cabeza.
Te sientes perdida en la inmensa oscuridad creada en tu interior , tu cuerpo continua temblando convulsivamente con sus últimas fuerzas, que ya no pensabas que podrías tener.
Sientes como pasa el tiempo a tu alrededor, pasan las horas agónicas en las que ya no puedes más. Observas las miradas de la agente que te rodea y ves como te juzgan, por ser joven, por estar en el sitio equivocado...Pero entre la multitud de horrendas caras encuentras una amiga, le sonríes y te hace dejar de pensar por un instante en lo que pasa en tu interior. Después de un largo tiempo para ti, te llaman, te toca entrar. Te paras, miras a tu alrededor y intentando disimular tus convulsivos temblores. Te paran , te entregan una brizna de cordura y continuas tu camino, pensando que después de esto vas a poder con todo.
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