Conocí a una persona
tenía Fuego en la mirada,
aunque
todo lo que miraba
lo hacía crecer,
era capaz de hacer florecer
una abrasada pradera,
con sólo una mirada.
Pretendía
que todo lo que le rodeara
fuera una Selva,
un conjunto que se enreda,
con la misma velocidad
en la que salen las ardientes rocas
de un volcán.
Alicia Cárceles.
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